La educación es el bien más preciado que podemos darle a nuestros hijos y nietos.
Es la manera de garantizarles un desempeño profesional exitoso en el futuro. En concecuencia, es fundamental planificar -con tiempo -qué fondo deseamos acumular para este fin. No hacerlo, es asumir el riesgo de perder la oportunidad de brindarles un futuro mejor.
Pensemos en sus edades, los años que le quedan para terminar el ciclo escolar, el secundario o el universitario.
Hagámosles un regalo del que se beneficiarán toda la vida, o iniciémoslos en la cultura del ahorro, que les permitirá en el futuro efectuar la compra del primer departamento o simplemente cumplir un sueño.
Establezcamos también, de acuerdo a nuestras posibilidades, el monto mensual que podemos ahorrar para financiar sus estudios, su post grado, su master, o su primer emprendimiento laboral.
Finalmente, analicemos cuál es el plan que mejor se adapta a nuestros deseos o necesidades: